miércoles, 25 de mayo de 2011

Las lenguas como herramienta

Corría velozmente un ratoncito y detrás de él con las fauces abiertas, el gato. Al llegar a su agujero, a punto de caer en las garras del felino, el ratoncito grita: "gua, gua" y el gato huye! Su compadre le pregunta al ratoncito, ¿cómo se te ocurrió? Compadre, contesta el ratoncito todavía agitado... el que hoy día no es bilingue, está perdido! (It´s a joke!)

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